
Contaba los segundos que pasaban para verte, era casi imposible no estar pendiente del segundero del reloj porque el minutero era demasiado lento y la espera se hacia aun mas larga.
Verte llegar era como volver a respirar.Seis dias o mas sin verte, hablarte o escucharte se me hacian eternos. En la semana contaba los segundos, minutos y horas pensando en como seria si tuviera el poder del reloj en mis manos, todo el dia juntos y si el reloj no estaba a mi favor, simplemente sacarle las pilas para nunca mas dejar de verte, hablarte y escucharte.
Esas palabras que siempre quise escuchar, esas dos palabras que me harian dejar de respirar por un segundo, robandote un suspiro al ver que a pesar de todo las seguiamos diciendo y cada vez con mas emoción, el no saber de donde nacia tanta emoción y ganas de estar juntos no nos preocupaba, todo era tan perfecto, ver como esos seis dias a la semana ayudaban a extrañarnos y que al volver a vernos, actuar como dos niños flechados, recordando como nos conocimos y haciendole creer a todo el mundo que es primer amor nunca se olvida, pero que siempre puede existir un segundo que hara cambiar toda esa teoria y perdurara mucho mas...tal vez por siempre.
6am: Es mejor creer que todo fue un hermoso sueño que volvera porque nunca dimos el adios, al contrario es el comienzo del segundo capitulo de nuestra historia, viendo que en las rosas que me entregaste aquel dia venia una targeta que decia: " Lo nuestro se termina el dia en que la ultima flor de este ramo se marchite".
Nose cuantos capitulos tendra esta historia, lo unico que se es que quiero llegar al final solo contigo y tambien ahora se que te tomaste el trabajo de comprar una rosa de plastico y hacerla coincidir en color y forma con 11 restantes.

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